Thursday, August 7, 2008

La Mariposa

Investigando sobre el famoso microrrelato de Chiang Tzu y su mariposa me topé con este fantástico texto que realmente vale la pena leer:


“Sueño de la Mariposa” se llamaba la fábula y estaba dedicada a Chiang Tzu: “Juan Pérez soñó que era un mariposa. Al despertar ignoraba si era Juan Pérez que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa que estaba soñando que era Juan Pérez”.


No sé si la historia es real. Puede ser un guiño, un sueño de alguien —de algo— tal vez desconocido. A veces reviso Internet para asegurarme de que no es el revoloteo de mi propia fantasía lo que provoca una tormenta culposa.

Todo sucedió hace un año —hace dos mil años—. Un hombre soñó que escribió un cuento en que era una mariposa. Al despertar ignoraba si era Juan Pérez que había escrito un cuento en que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa que estaba soñando que era Juan Pérez, que ganaba un concurso de cuentos.

Para asegurarse, se cambió de nombre. Ya no se llamaría más Chiang Tzu, sino que sería Carlos Dumont. Encubriría su identidad como un ciervo escondido entre las hojas secas del bosque, y participó en un Concurso de Cuentos (a fines de 2004 en Argentina) y lo ganó. El trabajo premiado fue publicado en el número siguiente de la revista organizadora del certamen.

“Sueño de la Mariposa” se llamaba la fábula y estaba dedicada a Chiang Tzu: “Juan Pérez soñó que era un mariposa. Al despertar ignoraba si era Juan Pérez que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa que estaba soñando que era Juan Pérez”.

Entre los lectores hubo una, Dora Ulrico, que dio cuenta de la ignominia. El cuento pertenecía a Chiang Tzu y había sido escrito 300 años antes de Cristo. Carlos Dumont era tan solo un aparecido que soñaba fama a costa de la fantasía de otro. Algunos creen que Dumont, como Pierre Menard, como Homero, como Borges, jamás existió.

Pero la absurda realidad que se había desatado, obligó a los miembros del jurado a reunirse horas más tarde para acusar de hereje a los que antes fueron bendecidos. Ya repuestos de pundonor, atribuyeron tan lamentable traspié al agotamiento físico (sic).

Y maldijeron a Chiang Tzu, que se había comportado como un Ciervo Escondido en las palabras de Dumont. “Parece un sueño —dijo alguien— …y no precisamente de una mariposa”. Todos ya estaban al tanto del verdadero veredicto, referido por Borges en su libro Cuentos breves y extraordinarios (que habla de cuentos de otros).

“El sueño de Chiang Tzu” —por si alguien todavía no lo ha imaginado— es el siguiente: “Chiang Tzu soñó que era un mariposa y no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre”.

Lo insólito es cómo se acrecienta el desaire del vuelo. El autor acusado de plagio hizo sus descargos en una misiva (nada breve, por lo demás). En ella —verdaderamente—hace las veces de un leñador que escondió algo en un sueño y alguien que le arrebató la materia de su sueño y del rey Cheng que sirvió de juez.

Es la anécdota de un ciervo escondido: Alguien sueña que caza al animal y cuenta el sueño. Otro lo escucha y encuentra al animal siguiendo los datos del sueño. Un rey, entonces, tiene que dirimir de quién es la presa y se pregunta si el querer repartir al animal no es todavía otro sueño más.

Pues bien, Carlos Dumont hace un elogio (un encomio será mejor decir) del chino Chiang Tzu, lo que —dos mil años después— provoca suspicacias. Más todavía cuando repite —palabra por palabra y línea por línea— la ambición de P. Menard: producir unas páginas que coincidieran —palabra por palabra y línea por línea— con las de Miguel de Cervantes.

El sincronismo entre literatura y tiempo histórico sería, pues, subterfugio para justificar lo escandaloso. La literatura es una idea inconcebible. Las siguientes digresiones son muestras de alguien que ha perdido su botín: “…la metáfora adecuada para llamar la atención sobre el hombre actual, cuya crisis de la identidad se extiende también a sus sueños: ¿es el hombre quien sueña o es la tecnología quien sueña por él?”

¡Qué remate más burdo! Lo único rescatable es la apostilla final (la palabra persona viene del étimo máscara.) de alguien que confiesa que ha mentido: “Carlos Dumont no existe; su nombre es sólo producto de mi mente”. Al no existir el aleteo de la mariposa, no existe tempestad. Así, no sé si yo —autor desconocido— soy el conspirador de otra patraña. ¿Habrá diferencia entre los sueños de Dumont y los del resto de los mortales?

Termina su historia: “Esperando benevolencia y comprensión, los saluda sinceramente. Dora Ulrich”. Su rebeldía pudo más que su descaro. Recordemos que Ulrica —¿son deformaciones (torpes ficciones) el apellido Ulrico y su variante sajona Ulrich?— es el verdadero sueño de Borges, la mariposa del amor que se posó en Javier Otárola, en El libro de arena (“como la arena se iba el tiempo”).

Borges no existe. Lo que llamamos Borges es otro sueño de Chiang Tzu.


Marco A. Rodriguez

Sunday, August 3, 2008

Un pequeño homenaje

Al artista que iluminó una pared de mi barrio, y miles de paredes más en otros barrios.
A Pérez Celis y a su Libro de Morón.


Saturday, August 2, 2008

Nada que ver con nada

Como de costumbre, ando por ahi robando ideas. Esta vez la idea hurtada pertenece a http://yosoylareina.blogspot.com/ sólo que yo pongo nombres.
ah, ayer fui a ver pillowman, asi que en un par de días escribiré algo.


Olivia Hallinan

Alexandra Maria LaraRegina Spektor


Fabi cantilo


JEM

Emma WatsonBjörk (¿por que siempre se esfuerza en salir mal en las fotos?)


Dolores Fonzi (estuve un rato largo buscando la foto con menos produccion)



Si en estos días se me ocurren más, agrego fotos.

Monday, July 14, 2008

Acá están los pistols

Johnny Rotten con su cara de "no sé dónde estoy parado pero sí sé para qué" escupe los versos (o no versos) de Anarchy in the UK y las 42 personas que miran al escenario entienden, entienden ese algo que contradice. En el Lesser Free Trade Hall de Manchester, las 42 personas que observan a los Sex Pistols saben que han encontrado ese algo que tenía que aparecer en ese momento determinado. Y saltan. 42 personas saltan bajo la influencia de una batería que suena horriblemente cuadrada, una guitarra que no sale de los tres o cuatro acordes, un bajo crudo y un cantante arrogante que no canta sino que escupe las palabras. 4 de junio de 1976: era el momento, era el lugar.

La banda había existido desde 1972 con varios nombres distintos, pero fue recién en 1976, cuando se le unió Johnny Rotten, que se rebautizaron Sex Pistols. La primera gran banda del movimiento punk nació como contraparte de un rock progresivo que ya había ocupado demasiado espacio desde finales de los 60: Pink Floyd, Jethro Tull o Yes con su experimentación y sus conceptos y sus instrumentos orientales no servían para calmar a los adolescentes furiosos que despertaban del gran sueño de paz y amor y ácido lisérgico que había fracasado y muerto con el fin de la década.

¿Y a quién le importaba que varias discográficas les rescindieran el contrato por alguna “declaración polémica” o por agarrárselas contra la sagrada monarquía británica? ¿Y a quién le importaba que alguien se quejara de los violentos disturbios que causaban los conciertos de esos tipos? Si en 1977 los Pistols sacaban Never Mind the Bollocks, Here's the Sex Pistols, y su único LP pasaba a la historia como uno de los grandes hitos del Punk.

¿Y a quién le importaba la censura? ¿Y a q
uién le importaba que Rotten se fuera de una banda que no duró ni cinco años? Al carajo las pelotas: acá están los Sex Pistols.


Sunday, July 6, 2008

Tácticas y Estrategias


Hasta hace unas pocas semanas, la Plaza de los Dos Congresos, ese gran terreno enfrente del parlamento nacional que fue sede tanto de caídas como de asunciones presidenciales, era un lugar relativamente tranquilo, o casi tan tranquilo como el resto de Buenos Aires, pero en poco tiempo comenzó a llenarse de gente: gente que se manifestaba a favor y gente que se manifestaba en contra de las políticas del gobierno, gente que se manifestaba a causa de las famosas retenciones móviles y gente que se manifestaba por las tierras aborígenes, gente que se manifestaba y gente que no se manifestaba y hasta varios que fueron exclusivamente a ver al Señor Alfredito, el toro inflable que a esta altura ya es todo un símbolo de los días conflictivos que se viven en la Argentina.

El camping que se estableció frente a la sede del poder legislativo no deja de llamar la atención, entre otras cosas, por la ubicación estratégica de cada una de las carpas. Parece una metáfora sobre convicciones políticas: en el lado oeste de la plaza, justo frente a la entrada principal del Congreso, se disponen las carpas kirchneristas, como demostrando su cercanía con el poder político y con las cámaras de Diputados y Senadores donde los representantes del Frente Para la Victoria son mayoría.

En la otra punta, del lado este y cerca de la calle Virrey Ceballos, está la “Carpa Verde” rodeada de figuras alusivas a la lucha de los productores agrarios (una paloma, el famoso toro) y unas pequeñas carpas satélites que respaldan el pedido. Dos de éstas sorprenden particularmente: una es del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), con la consigna “Apoyamos al pequeño productor”; la otra es del movimiento estudiantil de la Universidad de Buenos Aires, La Corriente. Ambos grupos están tradicionalmente ligados a los partidos y sectores de izquierda que, en las últimas marchas de Cristina Fernández de Kirchner, se mostraron a favor del Gobierno.

Hay un punto clave más en esta disposición táctica. Detrás del Monumento de los dos Congresos (llamado así en honor a la Asamblea del año XIII y al Congreso de Tucumán) hay una especie de senda bastante ancha que parece dividir esa sección de la plaza en dos. En esta senda, y completando la metáfora, se colocó una “Carpa Roja” del Movimiento al Socialismo (MAS) con una bandera que reza “Ni Kristina ni campo”. Al mismo tiempo, a pocos metros y sobre la misma línea, el noticiero América Noticias montó un estudio televisivo móvil como para dejar una enseña en el aire: “miren dónde nos instalamos, ¿alguien duda de la objetividad de nuestro medio?”

(prometo empezar a darle un poco más de bola al señor blog y no subir sólo notas que haya hecho para TEA)

by the way, las fotos son del señor google, no mías.

Saturday, June 14, 2008

Más preguntas que respuestas

Muchas veces se dice que el rock de hoy es una bosta, que es un cadáver muerto hace varias décadas y que aún se arrastra quién sabe cómo o por qué. Y no estoy demasiado en desacuerdo. Una vez alguien me dijo que el rock dio todo lo que podía dar en los 70s y 80s (ver: http://unmayofrances.blogspot.com/2007/12/la-relacin-entre-el-rock-argentino-y.html). Ahora, muy a mi pesar, creo que ese alguien tenía bastante razón ¿Pero realmente cuándo fue que el rock dejó de valer la pena? Creo que el arte (síp, “esa” palabrita) necesita cambiar, si no cambia muere o, al menos, deja de ser arte ¿Debería ser reconocido como músico alguien que repite la fórmula exitosa disco a disco? ¿Debería ser reconocido como músico alguien que es incapaz de creerse sus propias letras? Después de todo (frase trillada, el prof Fernández me pega) la música, como la mayoría de las artes, nació para entretener más que para comunicar entonces ¿De qué me quejo? Mientras sea divertido está bien ¿No?

No sé, me agarró el existencialismo, así que si tienen ganas de opinar fantabuloso.


A modo de bonus track:
1) Viene Madonna en diciembre, probablemente dos shows, el primer fin de semana del mes y en River.
2) Viene Kiss para ser el plato fuerte del Pepsi Music (¿seguía existiendo kiss?)
3) Charly suicida al psiquiatrico
4) Joss Stone se pasó por el Luna pero no fui así que ni idea

(by the way, mi manejo del paint es impresionante, eh)

Saturday, June 7, 2008

FELIZ DIA DEL PERIODISTA


El mundo necesita tanto de las buenas personas como de los hijos de puta porque ¿cómo reconoceríamos a las buenas personas si no hubiera hijos de puta para contrastar?

(No pienso decir que me da ni un poquito de tristeza...es más, casi que me alegra. Y la foto lo dice todo ¿no?)